La excoriosis es una enfermedad que está producida por el hongo Phomopsis viticola Sacc.  , actualmente Diaporthe ampelina (van Niekerk et al. 2005, Guarnaccia et al. 2018) (anamorfo Diaporthe perjuncta) perteneciente a los hongos Mitospóricos o imperfectos (División Eumycota, Subdivisión Deuteromycotina, Clase Coelomycetes). En la actualidad se han encontrado más de 10 especies del género Phomopsis sp. que provocan daños muy similares a los descritos.

Esta enfermedad es más habitual en aquellas zonas donde las lluvias en el inicio de la brotación son habituales. Esta peculiaridad se debe a que el hongo inicia su actividad en el momento del desborre de la vid y a las esporas solamente son diseminadas si se simultanean 3 factores:  presencia de lluvia, la planta se encuentra en estado D (hojas incipientes) y se presenta un periodo de humectación relativamente prolongado (7 horas a 18ºC y 13 horas a 8ºC).

 

Descripción

 

La excoriosis puede afectar a todos los órganos de la planta, con expresiones distintas según la época del año:

 

A) Durante la primavera, en los pámpanos verdes los primeros síntomas se manifiestan en necrosis con un aspecto característico de "tableta de chocolate" o bien manchas corticales oscuras y estiradas a lo largo del brote, mes y medio después del desborre.

 

En esta época la excoriosis ataca las hojas provocando pequeñas manchas cloróticas con centros oscuros que pueden ocasionar la defoliación basal. En los racimos también se observan estas pequeñas manchas cloróticas sobre el pedúnculo y el raquis. Este daño provoca el mal cuajado e incluso su desecación.

 

B) Durante el verano aparecen estrías necróticas deprimidas de color violáceo, con costras aisladas negruzcas y estructuras superficiales suberificadas de color pardo pálido a oscuro, pudiéndose llegar a anillarse el pámpano al completo.

 

Cuando el número de infecciones sobre el mismo pámpano es considerable, éstas se juntan en manchas oscuras cubriendo la mayor parte de la superficie de los entrenudos basales, incluso también pueden encontrarse a lo largo de varios entrenudos.

En esta época la excoriosis puede alcanzar hojas, pedúnculos, raquis, pedicelos (pezones) e incluso granos, formando estructuras que van desde el marrón al negro y que su evolución puede tender a la desecación de granos, grupos de granos e incluso el racimo completo.

C)  En otoño y en invierno, coincidiendo con la parada vegetativa, la corteza palidece en la longitud del crecimiento del año.

 

En los pámpanos maduros, tras la recolección, la necrosis se paraliza y la corteza toma un color blanquecino con abundantes puntos negros (picnidios: cuerpo esférico o con forma de botella con el interior tapizado de conidióforo, es decir, estructura para la formación de esporas asexuales) y manchas oscuras irregulares con sus centros más claros.

 

Cuando la infección es considerable, la epidermis llega a levantarse completamente y por tanto se deseca, dando lugar a su blanqueamiento.

En las yemas de las plantas atacadas, el micelio del hongo provoca su muerte y por tanto impide la brotación de las mismas en la siguiente campaña, con su consiguiente reducción en la producción.

En las hojas infectadas provocan el amarilleamiento de zonas concreta.

 

 

 

 

 

 

 

 

En la fruta actúa sobre el pedúnculo, pedicelo e incluso en el raquis completo, siendo menos visible sobre el grano. El ataque del fruto puede provocar desde el debilitamiento y ralentización de la maduración, hasta el ablandamiento de la uva verde, pérdida de granos, o incluso la desecación y caída del racimo. Cuando las uvas están maduras, el hongo en algunas de estas lesiones reanuda su crecimiento llegando a podrir el fruto.

 

 

Destrucción de agallas o tumoraciones de Agrobacterium en plantas de vid (Vitis vinifera) mediante la aplicación de fitofortificantes.netDestrucción de agallas o tumoraciones de Agrobacterium en plantas de vid (Vitis vinifera) mediante la aplicación de fitofortificantes.netDestrucción de agallas o tumoraciones de Agrobacterium en plantas de vid (Vitis vinifera) mediante la aplicación de fitofortificantes.netDestrucción de agallas o tumoraciones de Agrobacterium en plantas de vid (Vitis vinifera) mediante la aplicación de fitofortificantes.netDestrucción de agallas o tumoraciones de Agrobacterium en plantas de vid (Vitis vinifera) mediante la aplicación de fitofortificantes.netDestrucción de agallas o tumoraciones de Agrobacterium en plantas de vid (Vitis vinifera) mediante la aplicación de fitofortificantes.netDestrucción de agallas o tumoraciones de Agrobacterium en plantas de vid (Vitis vinifera) mediante la aplicación de fitofortificantes.netDestrucción de agallas o tumoraciones de Agrobacterium en plantas de vid (Vitis vinifera) mediante la aplicación de fitofortificantes.netDestrucción de agallas o tumoraciones de Agrobacterium en plantas de vid (Vitis vinifera) mediante la aplicación de fitofortificantes.netDestrucción de agallas o tumoraciones de Agrobacterium en plantas de vid (Vitis vinifera) mediante la aplicación de fitofortificantes.netDestrucción de agallas o tumoraciones de Agrobacterium en plantas de vid (Vitis vinifera) mediante la aplicación de fitofortificantes.netDestrucción de agallas o tumoraciones de Agrobacterium en plantas de vid (Vitis vinifera) mediante la aplicación de fitofortificantes.netDestrucción de agallas o tumoraciones de Agrobacterium en plantas de vid (Vitis vinifera) mediante la aplicación de fitofortificantes.netDestrucción de agallas o tumoraciones de Agrobacterium en plantas de vid (Vitis vinifera) mediante la aplicación de fitofortificantes.netDestrucción de agallas o tumoraciones de Agrobacterium en plantas de vid (Vitis vinifera) mediante la aplicación de fitofortificantes.net|<<<>>>|14 - 15

 

Debido a los órganos de resistencia y propagación (esporas), la ausencia de síntomas visibles no significa la desaparición de la enfermedad.

Como otra enfermedad de la madera más, la excoriosis puede causar chancros perennes y decoloraciones vasculares similares a las observadas en las muertes regresivas de Botryosphaeria y Eutypa (Úrbez-Torres et al., 2013, Baránek et al., 2018).

Pese a que esta enfermedad es bien conocida, en los últimos años se han encontrado otras especies, distintas a  Phomopsis viticola (Diaporthe ampelina) que causan daños idénticos. Es el caso de Macrophoma flaccida (Viala & Ravaz) Cavara (Fusicoccum aesculi Corda) que científicamente es muy discutida tanto por su analogía como por sus diferencias (Tomaz y Rego 1990, Phillip 2000 - véase relación en el grupo de la Yesca).

 

 

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Metodología del Tratamiento

 

La metodología de tratamiento contra la excoriosis tiene como destino principal el control del crecimiento del hongo, tanto a nivel externo como a nivel interno y de manera simultánea la formación de tejido vascular nuevo. Para ello es muy importante comprender que esta enfermedad requiere de un tratamiento que actúe a nivel interno y a nivel externo pues, parece ser que determinadas estructuras de la excoriosis funcionan de manera externa, sin relación aparente con el sistema vascular general y por tanto sin efecto de la sistemicidad de los productos (ver más abajo peciolos de hojas tratadas).

 

El tipo de aplicación varían en función del fin:

 

Tratamiento curativo contra excoriosis

 

Las aplicaciones se realizan mediante la aplicación simultánea de un fitofortificante con acción fungicida diseñado para optimizar tanto su acción de contacto como su movilidad descendente y a través del parénquima asociado a los tejidos vasculares. Este producto fitofortificante, según el nivel del daño observado, puede ir unido a un pack enzimático vegetal que por actuar sobre los meristemos (primarios y secundarios) provoca una triple respuesta: el forzado de nuevos brotes (véase la Respuesta a los tratamientos en el Control de las Enfermedades de la Madera) la mejora de la movilidad y la formación acelerada de tejido vascular nuevo (mejora de la calidad del brote, ver video explicativo).

 

Es importante comprender que debido a las peculiaridades de la excoriosis, la sistemicidad de los compuestos con los que se trabaja impide tanto el desarrollo de Phomopsis sp. en profundidad como su expansión (o implantación), pero el efecto erradicante se produce siempre y cuando el fitofortificante con acción fungicida entre en contacto directo en el lugar donde se desarrolla el hongo, y por tanto, se recomienda que el volumen de caldo sea considerable, se actúe sobre todas las caras y que se dirija sobre al menos los primeros 50-60cm del pámpano (siempre más allá del racimo más alejado).

El Programa Curativo se realiza con elevada frecuencia e intensidad moderada para así mejorar la acción fungicida, limitar la transformación en esporas y evitar así la reinfección y/o propagación del hongo.

 

El Programa Curativo se realiza desde el estado fenológico D, con aplicaciones semanales durante 3 ó 4 ciclos.

Cuando el daño es intenso, ha superado la segunda yema, o bien no ha sido tratado adecuadamente en su momento, se realizan aplicaciones con abundante caldo dirigiéndose a la zona entre el pulgar y las 3-4 hojas por encima del racimo, garantizándose que el caldo aplicado entre en contacto con todas las partes de ese entorno.

 

Al final de campaña, tras la recolección, se aplica un fitofortificante con acción fungicida, de elevada capacidad de penetración y alta persistencia en el tiempo. En función de la respuesta durante la campaña, este producto se puede mezclar con el mismo pack enzimático vegetal utilizado durante la fase de crecimiento de la planta.

 

A nivel de parcela es recomendable que las aplicaciones se realicen sobre la parcela al completo, pues una vez implantados estos patógenos, su expansión es constante en el conjunto de la parcela.

 

Tratamiento preventivo o de mantenimiento contra excoriosis

 

El Programa Preventivo o de Mantenimiento contra excoriosis se aplica normalmente a partir de la segunda campaña de tratamientos.

 

El Programa Preventivo consiste en la reducción de la intensidad de las aplicaciones de los diversos fitofortificantes (menor dosis de productos fitofortificantes). Es decir, se realiza con baja frecuencia e intensidad moderada para evitar la germinación de las esporas presentes en el área de trabajo, tanto fuera como dentro de la planta.

 

El Programa Preventivo o de Mantenimiento se realiza desde el estado fenológico D, con aplicaciones semanales durante 2 ó 3 ciclos. Al final de campaña, tras la recolección, se aplica, al igual que en el Tratamiento curativo, un fitofortificante con acción fungicida, de elevada capacidad de penetración y alta persistencia en el tiempo. En función de la respuesta durante la campaña, este producto se puede mezclar con el mismo pack enzimático vegetal utilizado durante la fase de crecimiento de la planta.

 

A nivel de parcela las aplicaciones de este Programa se realizan sobre la parcela al completo.

 

Debido al ciclo fúngico y a la presencia de estructuras de resistencia, se hacen necesarios los tratamientos preventivos o de mantenimiento para de esta forma evitar futuros desarrollos y/o germinaciones. Véase esporas.

 

 

Resultados de la Aplicación de los Tratamientos

 

Los resultados obtenidos mediante la aplicación de los tratamientos programados con estos fitofortificantes contra excoriosis, demuestran que:

 

1.- Tras iniciar el plan de trabajo se comprueba la parada del crecimiento del hongo sobre la superficie tanto de los pámpanos como de las hojas y racimos.

 

2.- El control de Phomopsis viticola es dependiente de las condiciones climáticas: el control se realiza en la primera aplicación, en aquellos casos en los que las lluvias y/o HR elevadas son limitadas en el tiempo.

 

3.- Con el tratamiento de fitofortificantes contra excoriosis se observa la recuperación de aquellos tejidos dañados. Esta recuperación se basa en la cicatrización de las heridas provocadas por el hongo. La eficacia de estos tratamientos fitofortificantes contra la excoriosis se debe, no sólo al efecto fungicida, sino a la capacidad de renovar tejidos, es decir, a la posibilidad que brindan para el desarrollo acelerado de tejido vascular nuevo (ver video explicativo). Este aspecto es clave para conseguir ritmos de mejora tan elevados como los que se observan. Un ejemplo de esta respuesta, utilizado ahora como metodología de trabajo y, en su momento, para ajustar mezclas, dosis y frecuencias, ha sido la aplicación de estos fitofortificantes en el tratamiento del daño ocasionado por el granizo. Cuando se aplican estos activadores orgánicos en parcelas dañadas por pedrisco, la cicatrización de las heridas es asombrosamente rápida (ver información al respecto), pudiéndose determinar cómo aquellas partes del floema y xilema dañados por los golpes vuelven a tener actividad normal en un plazo inferior a 21 días (ver información al respecto), del mismo modo que se forma una capa protectora, "la cicatriz", por la activación meristemática en el anillo de felógeno.

 

4.- Pasado el estado fenológico D, se debe destacar que el control y erradicación completa del hongo se produce cuando las aplicaciones se realizan con abundante caldo y se garantiza el contacto de los fitofortificantes con los lugares donde se desarrolla la excoriosis.

 

Peciolo de hoja de vid: Cara donde se realizó el tratamiento. Obsérvese los puntos marrones en los lugares donde se ha destruido el hongo.

 

 

Peciolo de la cara opuesta de la hoja de vid anterior: Cara en la que no se realizó el tratamiento.

 

5.- Cuando la excoriosis alcanza el racimo, las consecuencias de esta enfermedad pueden reducir la producción en niveles desde notables a intensos. En estos casos, la necesidad de ser incisivo en su tratamiento para conseguir la inhibición de su expansión es básica.

 

6.- La aplicación del tratamiento en post-recolección reduce el desarrollo de picnidios durante la parada vegetativa y provoca que la evolución del hongo durante la siguiente campaña sea errática o inexistente.

 

Preguntas y respuestas sobre la curación de las enfermedades de la madera

 

¿Cuánto cuesta realmente mantener plantas afectadas por estas enfermedades en mi parcela?

 

Resultados al Tratamiento de las Enfermedades de la Madera durante la primera campaña

 

Resultados al Tratamiento de las Enfermedades de la Madera a lo largo de los años

 

Resultados al Tratamiento de las Enfermedades de la Madera ¿cómo se renuevan las plantas?

 

Resultados al Tratamiento de las Enfermedades de la Madera comparación parcela tratada vs. No tratada

 

 

Ver Bibliografía de interésBaránek M., Armengol J., Holleinová J., Pečenka J., Calzarano F., Peňázová E., Vachůn M., Eichmeier A., (2018) Incidence of symptoms and fungal pathogens associated with grapevine trunk diseases in Czech vineyards: first example from a north-eastern European grape-growing region. Phytopathologia Mediterranea 57: 449–458.  Guarnaccia, V., Groenewald, J. Z., Woodhall, J., Armengol, J., Cinelli, T., Eichmeier, A., ... & Kaliterna, J. (2018) Diaporthe diversity and pathogenicity revealed from a broad survey of grapevine diseases in Europe. Persoonia: Molecular Phylogeny and Evolution of Fungi 40: 135–153.  Phillip J.L. (2000) Excoriose, cane blight and related diseases of grapevines: a taxonomic review of the pathogens Phytopathologia Mediterranea 39: 341–356. Tomaz I.L., Rego M.C., (1990) Fungos do complexo responsável pelo declínio das videiras em Portugal. Vida Rural 1493, 12‒20. Úrbez-Torres J.R., Peduto Hand F., Smith R.J., Gubler W.D., (2013) Phomopsis dieback: a grapevine trunk disease caused by Phomopsis viticola in California. Plant Disease 12: 1571–1579. van Niekerk J.M., Groenewald J.Z., D.F. Farr, Fourié P.H., Halleen F., Crous P.W., (2005) Reassessment of Phomopsis species on grapevines. Australasian Plant Pathology 34: 27–39. Ocultar Bibliografía

 

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